Dado su interés para todas, me permito transcribir parte de un email que he recibido de Patty esta mañana:
El domingo 5, el obispo de Santiago fue con nosotras a la misión de Guamá. Él iba en una camioneta detrás del camión, viendo dónde se bajaban los misioneros. Ha quedado muy impresionado con el grupo tan grande y tan variado, decía "esto es un batallón", y preguntaba varias veces "y vienen todos los domingos".
Estuvo en la Plata, en Ocujal celebró la misa, visitó la comunidad de Uvero, y el Papayo, muy cercano y contento y la gente también. Lo recibieron con vivas y aplausos, todo sencillo y de corazón. Por fin cuando llegamos a Calentura a celebrar la eucarístía se desató una lluvia torrencial. No pudo el obispo bajarse de la camioneta, era un pleno diluvio, la gente esperando. Me bajé a decirle que la misa sería para otra vez... Me mojé entera y el agua me llegaba hasta la mitad de las piernas, ¡que será cuando hay huracán!
Creo que la misión ya tiene su lugar en la diócesis, fue su bautizo.
Realmente doy gracias a Dios por esta labor tan maravillosa que están haciendo nuestras hermanas en Cuba.
Jacqueline
1 comentario:
Veo la noticia de la visita del obispo de Santiago a la misión de Guamá y con vosotras doy gracias a Dios.
¡No meextaraña la impresión que le ha podido hacer ver a hombres, mujeres, niños..., bajar del camión con sus cesta y...convencidos de lo que significa ser "misioneros Sopeña"
Un fuerte abrazo y mis oraciones. Rosi H.
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